12 cosas que sólo entenderás si sales con alguien que ama el maquillaje

Salir con una chica que ama el maquillaje es algo bastante especial. No sólo aprendes sobre bases de maquillaje, rubores, tratamientos para las pestañas y formas de hacer que sus cejas se vean espectaculares, sino que también comienzas a frecuentar todas estas tiendas en las que nunca pensaste entrar. Saber su color favorito de lápiz labial es casi tan importante como recordar la fecha de su cumpleaños y sabes que no hay mejor forma de disculparse que regalándole esa nueva paleta de sombras para ojos que quería hace un tiempo.

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@kiddrealDRapper

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@harshabey

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@tayloejburt

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@Letstakeachanc

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@K1ngWest

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@NathvnVo

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@armen_mekuli

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@AntwaaneGarner

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@adams2900

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@Jewmins

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@KingKopeland

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@GreningerBowen

¿Te sientes identificado o identificada con alguno de estos tweets? ¡Cuéntanos!

Con sólo 4 fotos esta chica enfrentó a quienes se burlaron de su cuerpo

Sara Petty, una chica de 19 años que estudia Relaciones Públicas en la Universidad Estatal de Bowling Green, en Ohio, es una destacada blogger que colabora constantemente en el sitio The Odyssey. Así mismo, también es consciente de todos los ataques que existen contra las personas que no son delgadas o que tienen diferentes cuerpos. Ella lo sabe de cerca, pues abundan las críticas sobre su cuerpo.

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Constantemente en Twitter las personas le dicen lo que no debe hacer, pues “está gorda”. Algunos sólo hacen sugerencias, pero, otros, son demasiado crueles y hasta comentan de manera irónica lo que creen del cuerpo de Sara.

Sara, lejos de sentirse mal por los comentarios que recibe a diario, decidió publicar sólo 4 fotografías usando aquellas prendas que, supuestamente, no deben usar las chicas “gordas”. Junto con las fotos publicó un collage de mensajes de personas en Twitter diciéndole lo que no debía hacer.

Esta fue su respuesta:

 

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– “Si pesas 90 kilos, quizá un bikini no te quede bien”

@nstaylor

– “Por favor no uses bikini si pesas más de 90 kilos. Gracias”

@stephaniebutton

– “Si pesas más de 90 kilos por favor no uses un bikini”

@barretCarson

Y usó un bikini demostrando que luce muy bien, a pesar de lo que los demás crean. Sin embargo, no fue la única petición extraña o ataque que tuvo. Luego le pidieron que no usara pantalones cortos.

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–  “Atención a todas las chicas que pesan 90 kilos: por favor háganse ustedes y a nosotras un favor y boten esos pantalones cortos a la basura. Gracias”

@woahitseebozz

–  “No es aceptable usar pantalones cortos cuando pesas más de 90 kilos”

@QDiva6

– “Ok, si pesas más de 90 kilos no deberías publicar selfies tuyas usando pantalones cortos”

@BiancaaaBiitch

Y no paró ahí. Las personas parecieran estar muy molestas cuando una chica con mayor peso o más curvas usa la ropa que quiere. Lo peor de todo es que estos comentarios negativos y ataques vienen mayoritariamente de mujeres.

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– “Pesas más de 90 kilos y tienes la osadía de usar un crop top”

@kviicashh

– “Perdona, pero si pesas más de 90 kilos no deberías tratar de poner tu gordo trasero en un crop top. No podrás quitártelo”

@Audra_myers1

– “Perdona, pero si pesas 90 kilos no deberías estar usando un crop top”

@Cassidybent12

Finalmente, Sara los calló a todos con una foto de ella usando leggins, para así demostrarles a quienes critican que ella puede usar lo que quiera y no necesita la opinión de nadie. Sobre todo si es negativa.

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– “Si pesas más de 90 kilos por favor no uses leggins en público”

@Shaywop

– “Si pesas más de 90 kilos no uses leggins”

@xomgvickyy

– “Si pesas más de 90 kilos te recomendaría que nunca uses leggins”

@NilllaWater

Y tú, ¿qué opinas de estos comentarios contra Sara? ¿Crees que se ve bien usando lo que quiera? ¿Estuvo bien la reacción de las otras personas?

“Espero que mis fotos nos muevan un paso más adelante para acercarnos a una sociedad en la que las chicas usen lo que quieran sin sentir miedo a los demás o al ridículo”

-Sara Petty

Totalmente de acuerdo.

 

10 razones que prueban que ir al gimnasio es mejor que salir en una cita

Muchas personas que conozco concuerdan conmigo al decir: tener citas en el 2016 no es nada fácil. Hay más aplicaciones de citas que personas en ellas, y es muy difícil conseguir una o tomar la decisión correcta a través de una pantalla. Sin embargo, hay un tipo de relación que nunca te decepciona: la que tienes con el gimnasio. Trae más beneficios a tu estado de ánimo y salud que una cita, y lo mejor de todo es que nunca te rechaza, sino que te recibe de brazos abiertos.

Te tenemos una lista de cosas sobre por qué es mejor ir al gimnasio que salir en una cita:

1. Nunca te rechazará por como te ves


Al ir en una cita puedes enfrentarte con una persona tan superficial que se vaya al momento de verte. Y, créanme, he escuchado historias al respecto (no es como que me haya pasado). El gimnasio siempre te recibirá en tus prendas más antiguas para tener una buena hora de cardio.


2. No cancela a último minuto


Puede que tu cita se arrepienta y decida no ir. El gimnasio nunca hace eso, es más, se mete en tu cabeza para ejercer presión y que vayas a visitarlo más seguido.


3. Te dará más ejercicio que cualquier persona con la que llegues a tu casa


Puede que hayas escuchado que tener relaciones es un muy buen ejercicio, pero en realidad no quema tantas calorías como pensabas. Nada se compara a una buena rutina en el gimnasio.


4. En el gimnasio de seguro encontrarás personas más atractivas que los borrachos de un bar


Eso es un hecho. Puedes pensar que el mejor lugar para encontrar una cita es un bar, pero la verdad es que en los gimnasios hay muchas personas con mejor apariencia y que, claramente, se preocupan de ella.


5. Puedes decidir cuando ir, o cuando irte


En una cita de esas que dan sueño estás obligado a quedarte por el tiempo que sea “lo suficientemente cordial”, en cambio, cuando vas al gimnasio, es tu decisión.


6. Sin contar el pago mensual, el gimnasio tiene más beneficios


Te librará de estrés. En vez de darte más, te dará una buena figura y mejorará tu salud. Aún no conozco una cita tan fantástica que pueda darte esos beneficios, ¿y tú?


7. No necesitas arreglarte


Si te levantas y decides ir así, está bien. Allá probablemente quedarás más sucia de lo que llegaste.


8. No ganarás más peso yendo al gimnasio


Cuando sales a una cita sabes que vas a comer y beber algo, lo que obviamente hace que ganes unas calorías extra. En el gimnasio sucede todo lo contrario.


9. El gimnasio te llevará a superar tus metas


Esta es una tarea que es digna del gimnasio. Pocas personas pueden igualar el nivel de presión interna que tienes, cuando sabes que debes levantarte para ir y ser una versión mejor de ti mismo. No creo que tu cita lo logre.


10. Tiene muchos más beneficios que sólo físicos


El sólo hecho de que te haga liberar endorfinas te hace más feliz y sentir mejor de lo que te puede hacer sentir cualquier cita. Está comprobado que los beneficios van mucho más allá de los que se ven en frente del espejo.

¿Y tú, qué prefieres: gimnasio o cita?

Tal vez esté siendo pretenciosa, pero creo que te estoy amando ahora mejor que nunca

Ser un tipo tan extraño en este mundo no debe ser nada fácil. Cada mañana veo como se compone cada músculo de su cuerpo, cómo se encogen. Cómo dobla cada esquina de su piel, con extrema delicadeza. Estar hecho de poesía no debe ser nada fácil. Por eso, asumo, trata de cuidarse. De no perderse. Para no olvidar quién es, quién fue y qué vino a hacer acá. Aunque ni el esté muy seguro de saberlo. Ser un tipo tan extraño en este mundo no debe ser nada fácil. A mí de sólo pensarlo me tiembla el corazón.

A veces se le olvida lo de no despertarse sólo porque el sol haya salido. Pero nadie nace increíble. Sólo nacemos lindos o feos. Y eso ya es un montón. No creo que sea una casualidad que sea como es. No cualquiera sueña con vivir. Ni respira tan acompasado a mi lado. Ni cuenta sencillo lo más complicado. No cualquiera se toma tan en serio sus posturas.

Y me gusta. Me encanta. Me encanta porque habla muy rápido. Come muy rápido. Se ríe todo el tiempo y me abraza. Me encanta porque está lleno de heridas que deseo curar. Me encanta porque me habla de lo que fue y de lo que nunca sería. Porque no se queda quieto. Porque no deja de tomar café. Porque graba a fuego sus gestos sobre los míos. Porque le gustan los tatuajes. Porque lee. Porque inunda mi ropa de su perfume. Me encanta porque puedo esconderme en él, dentro de él. Porque siempre parece un corazón tranquilo. Porque me da los besos más largos y más tiernos del mundo. Me encanta porque cada día me gusta un poco más. Porque escribe acerca de mis huesos, de mis costillas, de mis clavículas. Porque tiene una barba larga y cuidada. Porque siempre se peina diferente. Porque sabe de proteínas. Porque mi cintura cabe entre sus manos. Me encanta porque le gusta a muchas chicas, y aunque todavía no entienda muy bien por qué, a él le gusto yo.

Me encanta porque puedo ponerle hoy a mi vida su nombre. Y lo reconozco.

Y tal vez esté siendo pretenciosa. Pero creo que te estoy amando ahora mejor que nunca. Y siento que te voy a amar siempre, a pesar de tus días tristes. A pesar de tus días fríos. Siento que te voy a amar suave y también libre. Que te voy a amar tanto como alguien que nunca se sintió sola estando a solas contigo. Con la sinceridad de tu mirada, de tu cuerpo, de tus manos. Siento que te voy a amar más, mucho más de lo que ya lo hago. Pero aún así te lo digo: te amo.

Modelo estadounidense busca redefinir el concepto “fitness”

Nadia Aboulhosn es una blogera de moda, modelo y diseñadora estadounidense que, desde el 2010, está rondando el mundo fashionista con apariciones en Vogue de Italia, Teen Vogue y Seventeen Magazine, entre otras.  Una de sus misiones es lograr que las personas acepten su cuerpo tal como es y romper los esquemas previamente acordados por los grandes de la moda y el fitness, integrando cada vez más a las modelos de tallas grandes.

En la portada de abril, de la revista “Women’s running”, Nadia aparece robándose el espectáculo. Su misión es redefinir el concepto “fitness”.

Generalmente, en las revistas de deporte, sólo vemos personas con un porcentaje de grasa corporal de 5 a 10 por ciento, con cuerpos musculosos y esculturales. ¿Eso quiere decir que todas las personas de talla grande no hacen deporte y no son fitness?

La respuesta es fuerte y clara: NO. Nadia lleva muchos años haciendo deporte. Incluso rompe los récords de los hombres en los circuitos, y mejora los tiempos de las mujeres que pesan la mitad que ella. ¿Por qué entonces no vemos más personas como Nadia en las revistas deportivas y de fitness?

Muchas personas son delgadas y no son saludables, tal como muchas personas de talla grande son muy saludables. La forma del cuerpo de cada uno no define lo que es “saludable” y, hasta el momento, hemos dejado que “el ser normal” se defina por los estereotipos corporales fijados por la sociedad.

Nadia intenta establecer un largo diálogo sobre lo que es el positivismo corporal y lo que significa ser “normal”. Y esperamos que, con esta portada, rompa una vez más todos los esquemas.

Maldita anorexia: no planeo renunciar a mi vida por ti, ni una vez más

Mi querida y odiada amiga: Te escribo esta carta para decirte sólo una cosa: NO QUIERO VERTE NUNCA MÁS. Te quise y fuiste muy importante para mí, en su momento, pero ahora ya no te necesito. Puedo cuidarme sola y también con la ayuda de muchas otras personas que me aman de verdad.

Te veo en todos lados y en casi todas las personas. A veces dormida, a veces despierta… pero el deseo profundo de perfección y la insatisfacción ante lo obtenido, puedo observarlo muy a menudo.

Sé que no quieres separarte de mí y que me necesitas para seguir cumpliendo tus objetivos y órdenes, pero yo ya no te necesito ni necesito que me ordenes. Mi vida es mía y la manejo yo.

Es verdad que nunca me animé a soltarte y que siempre estuve insegura de dejarte. Pero hoy, aún insegura como antes, quiero decirte adiós. Este último tiempo he estado aprendiendo a levantarme sola cada vez que me tirabas, y a no quedarme en el suelo pensando quién me podía ayudar.

Llegué a amarte y admirarte. También a odiarte y, sobre todo, a padecerte. Sin embargo hoy esos sentimientos van disminuyendo cada vez más. Estoy decidida a aceptar lo que soy y no lo que podría ser.

Así como confiaste en mí, en que cumpliría con todo lo que me dijeras, también confío en ti. En que vas a alejarte y no vas a volver, simplemente porque yo te lo estoy pidiendo desde lo más profundo del corazón. No te odio, pero nuestra relación va a mejorar a distancia.

Esto mismo que te pido yo, sé que lo desean otras personas. Tanto las que conviven conmigo, como las que te padecen. Sin embargo no se animan a pedírtelo, ¡porque es tan difícil hacerte frente! Hasta que un día descubrimos que se puede.

No voy a confiar ciegamente en que no regresarás, porque conozco tu juego, tu manera de hablar y persuadir cuando quieres que te escuchen. Pero sí voy a confiar ciegamente en que puedo decirte que no, gracias a mi fuerte -aunque a veces débil- convicción de ganarte y a las personas que me guían hacia el lado de la vida.

Después de estar muerta a tu lado, al lado de alguien como tú: TAN VIVA, hoy prefiero estar viva lejos tuyo, lejos de alguien como tú, TAN MUERTA para mí en este último tiempo.

Te lloré más de mil veces. Y sólo sonreí unas pocas, al ver que cumplía tus expectativas. Y de ninguna de las dos formas fui feliz. Ni llorando por mostrarme que estaba más gorda que cualquiera, ni riendo por mostrarme algunos huesos asomados en la piel. Así es que descubrí que ser feliz es ser y no aparentar. Que ser feliz es mirar lo que hay dentro, y no lo que hay fuera. Que ser feliz es amarse y amar. Que ser feliz es tener la certeza que se puede renacer después de la muerte. Que ser feliz es soltar lo malo, amarrarse a lo bueno, y simplemente sonreír.

Sé que aún no estás lejos de mí y que hasta planeas quedarte. Pero lo bueno de esto es que yo no planeo quedarme contigo. No planeo renunciar a mi vida NI UNA VEZ MÁS. No planeo renunciar a los buenos momentos. Ni tampoco planeo alejarme de personas que amo por acercarme a ti.

Déjame en paz a mí. Deje en paz al resto de las personas que todavía no se animan a hacerte frente. Déjanos en paz a todos. Ya hiciste tu trabajo. Ya cumpliste tus objetivos más de una vez.

Es hora de ser feliz. Es hora de decirte no a ti, y gritar un fuerte SÍ a la vida.

Te perdono, pero sobre todo, ME PERDONO. A veces no sabía cuánto daño me estaba haciendo y me convencía de qué tan mal no me estaba sintiendo. Pero me equivoqué. Por eso hoy me perdono.

Fue un placer conocerte. Sí, un placer. He aprendido más cosas de las que nunca imaginé. Gracias. Porque me tiraste y aprendí a levantarme. Porque me humillaste y aprendí a valorarme. Porque me odiaste y aprendí a amarme. Porque me traicionaste y aprendí a confiar en quien debía.

Ya no quiero seguir perdiendo tiempo. El tan valioso tiempo que me regaló la vida. Tampoco quiero seguir perdiendo a personas maravillosas que el universo puso en mi camino, porque por algo están allí.

Te digo adiós una vez más, y te vuelvo a recordar que YA NO TE NECESITO.

¡Ah! Y por favor… no me llames más princesa. Porque prefiero ser la simple dueña de mi vida, a ser princesa de la soledad.

Sin más, te saludo.

12 signos que indican que eres un niño índigo

El término ‘niño índigo’ ha ganado gran popularidad en las últimas décadas y aunque aún no existen pruebas científicas de su existencia, muchos creen que estos niños y adultos existen. Los llamados ‘niños índigo’ son personas que vienen a este mundo con una empatía más desarrollada y con la capacidad de sentir profundamente y preocuparse de los demás. Se dice que son personas que no encajan en su círculo social inmediato debido a que son almas viejas, personas demasiado maduras emocionalmente para su edad, que poco a poco logran encontrar su lugar en el mundo.

¿Eres un niño índigo? ¡Descúbrelo!

1. Eres más sensible que el resto de las personas

Tu sensibilidad siempre te ha destacado y en general nunca entendiste cómo los demás no se sentían igual que tú. Te importan los demás, el planeta, los animales y el bienestar en general de todo lo que te rodea.


2. Tienes una empatía muy desarrollada

Puedes ponerte en los zapatos de los otros sin problemas, de hecho, no sabes vivir de otra forma. Sientes el dolor ajeno como si fuera propio y es por eso que estás constantemente ayudando a los demás.


3. Siempre sentiste que no encajabas con la gente de tu edad o tu grupo social inmediato

Desde pequeño sentiste que eras diferente o extraño, pero con los años (especialmente si eres adulto ahora) entendiste que si te rodeabas de personas más sensibles o alegres te sentías mejor.


4. Lloras con las películas tristes y ríes a más no poder con las chistosas

Puedes sentir las emociones de todo lo que ves o escuchas. Las películas o los libros te hacen reír o llorar como si lo estuvieses experimentando en la vida real.


5. Nunca seguías las reglas sólo porque sí, siempre necesitabas una explicación

No es que seas rebelde, es sólo que te gusta entender el porqué de las cosas y asegurarte de que no estás caminando en cierta dirección sólo porque sí.


6. Eres una persona espiritual incluso si no eres religioso

Te fascina conectarte contigo mismo y sentir que hay una fuerza más allá de tu poder que nos cuida y nos guía. Puede ser Dios o puede no serlo, eso no es necesariamente relevante.


7. Eres más maduro que la gente de tu edad

Siempre lo has sido y aunque al principio fue complicado relacionarse con los demás, hoy has aprendido a encontrar a tu tipo de gente y a no juzgar.


8. Eres muy bueno para contar historias

Recuerdas los detalles y las emociones y es así que puedes crear un mapa bastante exacto de las cosas que suceden y su significado.


9. Siempre estás haciendo varias cosas a la vez

Muchos creen que sufres de déficit atencional, pero la verdad es que eres tan creativo y tienes tanta imaginación que es imposible quedarte sentado haciendo sólo una cosa.


10. Prefieres ser feliz que tener muchas posesiones materiales

Lo espiritual y la riqueza del alma siempre han sido una prioridad para ti y sabes que lo material jamás podrá darte lo que necesitas.


11. Eres muy creativo

Tienes algún pasatiempo que lo demuestra, quizás escribes o sacas fotografías o quizás amas pintar y dibujar.


12. Siempre estás intentando descubrir el propósito de tu vida

Si estás en este mundo es por una razón y quieres hacer la diferencia. Siempre estás pensando en cuál es tu propósito y qué puedes hacer para lograr que el mundo sea un mejor lugar.

¿Crees que eres un niño índigo? ¡Cuéntanos!

Después de 12 años regresan a la pantalla las Chicas Superpoderosas

Vuelven las “Chicas Superpoderosas”  luego de  años de haber detenido su transmisión. La famosa cadena infantil “Cartoon Network” traerá de vuelta a Bombón, Bellota y Burbuja con una nueva temporada. Su estreno será el próximo 4 de abril, con un capítulo especial de dos episodios.

Inicialmente la serie será transmitida sólo en Estados Unidos, pero se espera que luego de su estreno pueda comenzar su recorrido por Europa, Asia y Latinoamérica.

Han pasado casi 12 años desde su último episodio, y a su regreso vienen a detener a un nuevo villano: “Packrat”. Personaje que ha robado todos sus juguetes brillantes, y como fuertes chicas, deciden ir a buscar lo que les pertenece a como de lugar.

Se espera que su éxito sea similar al de su apogeo en los 90’s donde revolucionaron el mercado con toda clase de productos para sus fanáticas. En esta ocasión, la serie será adaptada para todas las edades y nuevas generaciones.

Además, luego de todo lo que está ocurriendo en el mundo con el feminismo y el empoderamiento de la mujer, ¿qué mejor momento para traer de vuelta a las Chicas Superpoderosas?

¿Y tú, te perderás el nuevo episodio?

Gracias por romperme el corazón, porque ha sido lo más honesto que has hecho por mí

Cuando me enteré en un dato curioso que el cerebro procesa en seis u ocho meses el perdón completo para alguien que te lastimó emocionalmente; me sentí perdida (más bien dramaticé). Para ser franca los primeros meses rogaba al cielo que ese dolor desapareciera, y haciéndome la mártir decía que si me tocaba sufrir demás con tal de que mis hijos no lo hicieran, así lo haría. Lo que aún no sabía es que el proceso lo tenía que vivir y que mis hijos por más que me doliera, también tenían que hacerlo.

Hoy a meses de distancia de ese suceso (no quisiera corroborar que el dato curioso era cierto) me siento en PAZ.

Es verdad, no lo hice sola; y lo difícil fue ir descubriendo los motivos del porqué me quedé en una relación que me destruía y que probablemente destruyó a mi pareja. Porque sí… tengo que aceptar que yo tampoco era buena para él. Y no quiero seguir dramatizando pero sí darle la justa dimensión a cada idea y actitud.

No fui buena por haberlo amado más de lo que me amaba a mí misma. Me traicioné en infinitas ocasiones hasta llegar a atentar contra mi integridad. Con la intención de defenderme también caí en la agresión. Con la absoluta conciencia de mi empoderamiento no me callé con el riesgo latente de ser la que siempre peleaba. Me creí cada palabra de amor y me sentí no merecedora de ellas.

Tomé el papel de tabla de salvación, de protección y dejé de cuidar de mí misma. Lo hice responsable de cada una de mis emociones, no dependía de él económicamente ni para cuidar de mis hijos pero sí emocionalmente. Si él quería continuar con nuestra vida juntos yo seguía sin dudarlo y si dejaba asomar alguna duda la aceptaba sin decir más; aunque por dentro me estuviera desmoronando, no supe hacer más frente a su alcoholismo excepto darle la opción de seguir así sin nosotros o cambiar para dar el mejor ejemplo a nuestros hijos; sin saber que eso también era coartar su libertad ya que hasta un alcohólico tiene derecho a decidir destruirse; lo que sí podía hacer era decidir mi destino con o sin él aceptando cada consecuencia.

Las heridas que me dejaron sus constantes cambios de humor, de hacer menos mi trabajo y esfuerzo, mis intentos por conservar el optimismo con la idea de que si estábamos juntos podríamos lograr salir adelante; el miedo que tuve de perderlo a causa de una de sus últimas borracheras y hasta de no sentirme a su altura cada vez que salíamos juntos y observaba cómo veía a las demás mujeres; nunca fueron tan importantes como para darme cuenta que estaba cometiendo un grave error.

El día que me enteré me era infiel cuando una hora antes había jurado amor incondicional y desmedido… DESPERTÉ.

Ya no pude más, ya no busqué excusas y le hice caso a la razón que por fin se ponía de acuerdo con mi corazón hecho pedazos. Estaba rota y mi mundo se derrumbaba. Quería sanar y pensé que mi mayor problema era superar su traición pero; la traición de la que aún no era consciente y que estaba por descubrir no era la de él sino la que yo me hice. Ahora todo tenía sentido y con el tiempo entendí la raíz de todo.

Aprendí a conocerme, a entenderme, a replantearme y a perdonarme; ese día… lo perdoné. Hoy agradezco porque sólo después de haber vivido lo que viví con él pude encontrar mis límites. Empiezo a ser congruente con lo que pienso y siento, me respeto y me hago cargo de todas mis emociones. Ya no dependo de las suyas y asumí la responsabilidad que me tocaba dentro de todo, la de él es cosa suya. Pensé que jamás podría dejar de amarlo y en verdad dolía verlo a los ojos sin que se me estrujara el corazón; hoy creo que nuestro lazo no se podrá romper porque seguimos siendo padres de los dos seres más hermosos y sabios que conozco pero; sólo eso. Nuestra historia se terminó y no importa quién decidió que fuera así. Lo importante es que aprendí y ahora sé lo que quiero y a donde no quiero regresar.

Gracias por romperme el corazón porque ha sido lo más honesto que has hecho por mí, deseo que llegue el día en que encuentres la paz que pretendo conservar”.

Los mejores años de la vida son definitivamente los de la adolescencia

Creo que los mejores años son los de la adolescencia. Si miras a tu pasado, ¿qué entenderías de todo lo que hiciste, dijiste y sentiste? No se trata de observar, sino, de saber que lo que hiciste te pudo haber hecho sentir miserable o de maravilla. Los mejores años son los de la adolescencia, porque aprendes que la vida no es un camino que solamente te lleva al final de una buena historia, ya que siempre tenemos que tumbar paredes, saltar espinas y nadar por inmensos ríos. 

Estar todo el día sentado en una banca escuchando como el profesor explica, formar equipos, crear amigos, pensar en tu futuro, aplicar en universidades, recibir buenas noticias, recibir malas noticias. Llegar a tu casa, hacer tarea, dormir hasta tarde y levantarte temprano. Salir con tus amigos, beber poco, beber mucho, no saber dónde estás, ser el padre de tus amigos… o tal vez no. 

Pensar en el mundo, en el cosmos, en las ideas y en tus pensamientos. Imaginar tu vida de grande, dónde vivirás, en qué trabajarás, qué tan exitoso serás. Querer viajar hasta que no tengas dinero, ¿de dónde lo conseguirás? Mantener siempre una actitud positiva a la vida, inspirarte, crear, planificar, moverte, aprender a conducir, chocar, no hacerlo, ponerte nervioso. 

Mirar a la persona que amas y preguntarte: ¿qué tan difícil puede ser? Sentir que te pierdes por dentro, no quieres perder a esa persona, pensar que tu mundo está perdido sin él/ella, saber que te van a hacer daño, tienes miedo, lo das todo, lo pierdes, esperas, lo tienes, tal vez no

A todos los adolescentes les digo: vive tu vida como si fuera el primer día, no el último. Sé inteligente con lo que tienes y deseas, porque tal vez una cosa pueda ser la que imaginas, pero lo que tienes enfrente es real. Si amas… no ames a muchas; dedica tu amor a una sola persona, porque entre tantas solo hay una que se va a diferenciar todas. Sé diferente y no lo que te impone la sociedad. No pienses que el tiempo es eterno, porque todo cambia y nada permanece (como diría un buen filósofo). Dedícate a ser mejor persona todos los días, porque eres alguien en este mundo y con eso basta. Mira a la luna y pídele un deseo, porque por más que tu crezcas, ella siempre va a estar allá arriba… a pesar de todo. 

No somos eternos, pero hay que saber vivir a nuestro tiempo. 

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