La oscura realidad de las impactantes cheerleaders norcoreanas en las Olimpiadas de Invierno

Minutos antes del anticipado duelo entre equipo de hockey femenino de Corea unificada contra Suiza, aparecieron las animadoras norcoreanas, que se robaron todas las miradas de los asistentes al partido en la ciudad de Corea del Sur de Gangneung.

Vestidas con impecables uniformes rojos, la prensa internacional las calificó como un “ejército de bellezas” cuyas coreografías perfecta animan a su equipo. Los asistentes de inmediato notaron los vítores, que cantaban canciones en coreano y llevaban pequeñas banderas de su país.

Pero para estas cheerleaders, el viaje a Corea del Sur no es sólo diversión, ya que se encuentran bajo estricta vigilancia y arriesgan ir a prisión si no tienen un buen desempeño.

Además que deberán informar cualquier contacto o conversación que tengan con personas de Corea del Sur a las autoridades, con las cuales mantienen reuniones diarias sobre sus vivencias en las olimpiadas.

Según informa The Daily Mail, en 2006, 21 miembros de este selecto grupo de animadoras que viajó a un evento deportivo en Surcorea fueron enviadas a prisión por hablar sobre lo que vieron en el país del sur, rompiendo un juramento que habían hecho antes de viajar.

Las animadoras pertenecen a la delegación oficial Norcoreana de deportistas para alentar a su país y acompañan Kim Yo Jong, la hermana de Kim Jung Un, en todos los eventos deportivos en que participa Corea del Norte.ç

Una de las estrategias de propaganda de Corea del Norte es enviar hermosas mujeres como embajadoras a distintos eventos, para proteger la imagen del país, por lo que las 229 fueron seleccionadas especialmente para esta ocasión.