9 seres humanos que se volvieron cyborgs. Los llaman monstruos por intentar perfeccionar sus cuerpos

Probablemente todos hayamos visto alguna vez una serie o una película en la que los seres humanos, obsesionados con perfeccionar sus cuerpos, hayan aceptado implantes robóticos. Quizás en algún momento eso pareció algo lejano y descabellado, pero, nos guste o no, lo cierto es que hoy en día esas prácticas están mucho más cerca de lo que nosotros creemos. Y si no me creen, bastará con ver las historias de estas 9 personas que decidieron mejorar su cuerpo, o sacar partido a una situación poco provechosa.

1. Neil Harbisson

Facebook/Neil Harbisson

Harbisson nació con acromatopsia, un tipo de daltonismo que solo le permite ver en tonos de blanco y negro. Es una enfermedad muy rara, y debido a ella, durante su infancia y juventud vivió con muchas dificultades para relacionarse correctamente con los demás. Pero todo cambió cuando decidió implantarse un dispositivo en su cerebro que lee los colores y los convierte en un conjunto de sonidos. 

Después de injertarse el llamado “Eyeborg”, Neil comenzó a referirse a sí mismo como el “Hombre Cyborg”.

2. Moon Ribas

Wikipedia

Ribas es una bailarina y coreógrafa que experimenta con su cuerpo. Con este afán, se implantó un chip en su brazo que detecta la actividad sísmica de todo el mundo, y le entrega vibraciones en los momentos de terremotos. Ribas asegura que esto la ayuda para llevar estas ondas al baile; y en su nuca también tiene otros sensores que la alertan del acercamiento de los bailarines por detrás.

La joven también fundó la Cyborg Foundation, que promueve la idea de transformar a las perfonas en cyborgs para ayudar a aquellos que tienen prótesis.

3. Tim Cannon

Facebook/Tim Cannon, Grindhouse/Ryan O’Shea, Wikimedia

Tim Cannon es un biohacker: un sujeto que puso bajo su piel un chip de computadora con un cargador inalámbrico. Así, mide su temperatura y su presión arterial. Si tiene un día difícil, un programa instalado en su casa baja las  luces y le llena la bañera.

Cannon también fundó la compañía Grinhoyse Wetware, que elabora dispositivos para convertir a las personas en cyborgs. Generalmente, esta clase de implantes de silicona son utilizados con fines estéticos, pero Tim está empeñado en utilizarlos para transmitir datos importantes del funcionamiento biológico.

Su compañía también tiene entre sus planes crear un corazón artificial.

4. Jerry Jalava

Facebook/Jerry Jalava, Youtube/Diagonal View

Jalava perdió un trozo de su dedo en un accidente de tránsito. Y el programador decidió aprovechar la ocasión para instalarse un USB de 2 GB gracias a una sencilla prótesis.

5. Rob Spence

Twitter/Rob Spence Eyeborg, Eyeborg Project

Spence perdió un ojo en un accidente a los 9 años; creció, se convirtió en director de cine, y se diseñó él mismo una prótesis con una cámara de vídeo. Se refiere a sí mismo como un “aiborg”, y colabora con muchas compañías grabando con su ojo, que, en lugar de pupila, tiene un lente.

6. Amal Graafstra

Facebook/Amal DT Graafstra

Otro biohacker que decidió implantarse chips en ambas manos. Estos, en particular, abren puertas con un solo toque; vulneran claves de computadora; guardan datos de tarjetas, y realizan pagos sin contacto. Su último invento es un chip que pone en marcha un arma de fuego. En manos ajenas, no dispara.

Amal es el fundador de Dangerous Things, una empresa que vende implementos para que uno mismo se realice prótesis subcutáneas.

7. Nigel Ackland

Twitter/NigelAckland

En un accidente laboral, Nigel perdió su mano. Así fue que llegó a probar una de las prótesis más modernas, que se conecta directamente a los músculos. Ahora puede mover cada dedo por separado, y reproducir cada movimiento natural: se ata los zapatos, se abrocha los botones y pela patatas. 

Ahora, viaja por el mundo dando conferencias inspiracionales para personas amputadas. 

8. Rich Lee

Facebook/Rich Lee

Lee se implantó un pabellón auricular para escuchar música: éste funciona mediante pequeños imanes que transmiten sonido a partir de un dispositivo con un cable que rodea su cuello. Así, los imanes vibran y funcionan como un aparato de sonido que solo Lee es capaz de escuchar. 

9. Kevin Warwick

Kevin Warwick

Este profesor de cibernética trabajaba con chips hace más de 20 años. Su primer implante abría las puertas para él, encendía la luz y la calefacción; pero después de esto, decidió probar algo más grande: neurocirujanos le implantaron un chip con electrodos en su sistema nervioso. Ahora, puede dirigir una mano mecánica creada especialmente para copiar todos sus movimientos naturales.

Pero esto no es todo, años después, Warwick y su esposa se implantaron chips especiales para establecer telepatía electrónica: así, cada uno sabía a distancia qué es lo que el otro sentía. En un futuro cercano, Kevin planea implantar un chip en el cerebro de un hombre paralítico, para que él pueda mover su silla de ruedas a su antojo, y al ritmo de la mente.